Tu salud

Consejos para elegir la protección solar adecuada

¡Hola a todos!

Hoy se estrena la sección de Salud con un tema muy importante. La protección solar.

Como muchas ya sabréis, la piel es el órgano más grande de nuestro organismo, y tiene varias funciones. Una de ellas es la acción protectora. Hace de barrera entre nuestro interior y los agentes externos. Por eso es tan importante utilizar cremas hidratantes y protección solar, para mantenerla sana y evitar otras enfermedades.

Si quieres saber más sobre el tema, te invito a que sigas leyendo!

Las radiaciones solares

Hay tres muy importantes a tener en cuenta:

Rayos UVB: son los que penetran en nuestra epidermis (capa más superficial). Además son los responsables del bronceado, de quemaduras, eritemas y alteraciones celulares.

Rayos UVA: penetran hasta la dermis (capa intermedia). Nos aportan un bronceado inmediato, pero por contra provocan las alergias solares, arrugas, manchas y alteraciones en la pigmentación. Las cremas que protejan frente a esta radiación siempre llevarán las letras UVA dentro de un círculo.

Infrarrojo A: estas radiaciones son las que llegan a las capas más profundas de la piel, y provocan daños que serán visibles a largo plazo. Esto ocurre porque destruyen las fibras de colágeno. Debido a esto, se producen arrugas profundas, perdida de firmeza y flaccidez. Es decir, un envejecimiento prematuro de la piel.

Tipos de cremas solares

Se diferencian básicamente por el tipo de filtro solar que tienen y el factor de protección que aportan.

Tipos de Filtro Solar

Filtros físicos: reflectan la luz solar, es decir crean una pantalla en la piel impidiendo que los rayos penetren. Para que os hagáis una idea, es la típica crema pastosa que te deja blanca. Además son las que suelen utilizar los bebés.

Filtros químicos: para hacerlo sencillo, son capaces de captar la radiación solar y de transformarla en una no nociva para nosotros. La mayoría de protectores solares contienen estos filtros. Hay que tener en cuenta que no porque sea químico es malo!! De hecho hacen su trabajo y muy bien!

Filtros biológicos: su principal característica es que son antioxidantes de manera que contrarrestan las radiaciones solares de nuestra piel. Los más utilizados son la vitamina A y la E. Estos los podemos encontrar en forma de comprimidos como complemento alimenticio.

Tipos de Factor de Protección

Los más usuales son los SPF de 15, 30 y 50. Seguro que algunas ya los sabéis, pero este número nos indica el tiempo que podemos estar expuestos al sol sin quemarnos. Es decir es el tiempo en que la protección solar está activa.

Una cosa que nos tiene que quedar muy clara, es que un factor 50 no hace que te pongas menos morena que un factor 30. Simplemente la crema con FPS 30 la tendrás que reaplicar más a menudo que la de 50 para no quemarte.

Esto también depende del tipo de piel que tengas, ya que si tiene la piel más clara es aconsejable que te decantes por un FPS 50. En cambio si tu piel ya de por sí está más bronceada con un FPS 30 podrías tener suficiente.

Esto se debe a los fototipos, que como podéis ver en la siguiente imagen van a determinar el FPS que necesitamos.

Por lo tanto, teniendo en cuenta nuestro fototipo, si por ejemplo nos exponemos al sol sin protección solar y tardamos 5 minutos en manifestar enrojecimiento, si utilizamos un FPS 50, podremos exponernos al sol durante 250 minutos (4h 15 min). Ya que la fórmula para calcularlo sería la siguiente:

Tiempo de exposición solar en el que la piel se enrojece x FPS = Tiempo de protección solar con crema.

Hay que tener en cuenta que estos parámetros son aproximados, y que dependen de múltiples factores. Como podrían ser la aplicación de la crema correctamente, la estación del año, la piel de la persona, etc.

Y ahora… ¿Con cual me quedo?

Principalmente va a depender como ya he dicho del fototipo que tengamos. Yo como farmacéutica y teniendo en cuenta todo lo que os he contado, del fototipo I al III escogería la de FPS 50, en el caso de los fototipos IV y V con una del 30 FPS estaríamos más que cubiertas, y en caso del fototipo VI con un 15 bastaría.

Una vez hemos escogido el factor de protección que queremos, hay que tener en cuenta qué nos ofrecen las diferentes cremas del mercado.

Hay algunas que solo nos protegerán solamente de los rayos UVB, otras de los UVB, UVA, y finalmente las más completas que nos protegerán de los UVB, UVA e IR. Esto es totalmente a elección personal, yo intento quedarme con la que más me proteja.

También podemos escoger la textura de la protección solar, ya que pueden haber en crema, loción y aceite, entre otras. Esto si que no va a influir en la protección frente al sol, simplemente es cuestión de gustos.

Como ya os he dicho todo esto es orientativo, y va a depender de si nos aplicamos correctamente la crema solar, de si nos la re-aplicamos cuando toca, de la época del año, de la hora del día, de si es resistente al agua o no, etc.

¡Y hasta aquí el post de hoy!

Espero que os haya gustado, y que sobretodo os sea útil a la hora de escoger vuestra crema solar!

Si tenéis cualquier tipo de duda ya sabéis que podéis preguntarme lo que queráis.

¡Me encantaría saber si os gustan este tipo de post sobre salud!

Como siempre, os recuerdo que podéis seguirme también en instagram @serendipityffly.

¡Un besazo preciosuras!

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